Los abuelos nunca mueren, solo se hacen invisibles

La mayoría de los abuelos siente adoración por sus nietos. Es fácil ver que las fotos de los hijos van siendo reemplazadas por las de éstos. Con esta señal, los padres descubren dos verdades: que no están solos en la tarea y que han entrado en su madurez.

El abuelazgo constituye una forma contundente de comprender el paso del tiempo, de aceptar la edad y la esperable vejez.

Lejos de apenarse, sienten al mismo tiempo otra certeza que supera a las anteriores: los nietos significan que es posible la inmortalidad. Porque al ampliar la familia, ellos prolongan los rasgos, los gestos: extienden la vida. La batalla contra la finitud no está perdida, se ilusionan.

Los abuelos miran diferente. Como suelen no ver bien, usan los ojos para otras cosas. Para opinar, por ejemplo o para recordar.

Como siempre están pensando en algo, se les humedece la mirada; a veces tienen miedo de no poder decir todo lo que quieren.

La mayoría tiene las manos suaves y las mueven con cuidado. Aprendieron que un abrazo enseña más que toda una biblioteca.

Los abuelos tienen el tiempo que se les perdió a los padres; de alguna manera pudieron recuperarlo. Leen libros sin apuro o cuentan historias de cuando ellos eran chicos. Con cada palabra, las raíces se hacen más profundas; la identidad, más probable.

Los abuelos construyen infancias, en silencio y cada día. Son incomparables cómplices de secretos. Malcrían profesionalmente porque no tienen que dar cuenta a nadie de sus actos. Consideran, con autoridad, que la memoria es la capacidad de olvidar algunas cosas. Por eso no recuerdan que las mismas gracias de sus nietos las hicieron sus hijos. Pero entonces, no las veían, de tan preocupados que estaban por educarlos. Algunos todavía saben jugar a cosas que no se enchufan.

Son personas expertas en disolver angustias cuando, por una discusión de los padres, el niño siente que el mundo se derrumba. La comida que ellos sirven es la más rica; incluso la comprada. Los abuelos huelen siempre a abuelo. No es por el perfume que usan, ellos son así. ¿O no recordamos su aroma para siempre?

Los chicos que tienen abuelos están mucho más cerca de la felicidad. Los que los tienen lejos, deberían procurarse uno, siempre hay buena gente disponible.

Finalmente, para que sepan los descreídos:

Los abuelos nunca mueren, solo se hacen invisibles.

Enrique Orschanski

 

Que las prisas no te roben la magia de la infancia

Las prisas son nuestras peores consejeras. Ellas se encargan de robarnos los momentos más preciados y los detalles más maravillosos de la magia de la infancia. Ahora bien, si nos paramos a pensar, quizás podemos ponerle remedio a esto.

Los deberes, ordenar la casa, ducharse, fútbol a las seis, cumpleaños a las ocho, cenar a las diez… Todo el día al trote…y al galope. ¿Qué queremos conseguir con eso? ¿Están disfrutando nuestros niños? ¿Estamos siendo conscientes de lo que nos estamos perdiendo y de lo que les estamos haciendo perder?

Probablemente no. Debemos hacer el ejercicio de reflexionar si ofrecemos TIEMPO a nuestros niños, si jugamos con ellos lo suficiente y si organizamos su día a día reservando momentos en los que nos dediquemos en exclusiva a ellos y a nosotros en conjunción.

 Así, es importante que:

  • Dejemos a un lado las prisas desde primera hora del día, despertemos a nuestros niños con cariño y ofrezcamos un desayuno de amor con tranquilidad.

  • Saboreemos cada comida con ellos sin distracciones como la televisión o las revistas. Podemos jugar al veo-veo, podemos hablar sobre las cosas cotidianas y profundizar en la expresión de los sentimientos y emociones.

  • Es bueno preservar “momentos de secretos” en los que solo vayamos a hablar sobre nuestras cosas con total sinceridad.

  • Podemos hacer excursiones a lugares tranquilos, a paisajes naturales y a entornos que nos inviten a explorar y a experimentar juntos.

  • Es bueno bañarnos de vez en cuando en vez de ducharnos a toda prisa.

  • Es esencial dejarles elegir, pues a veces marcamos en exceso su día a día y boicoteamos sus anhelos, expectativas y decisiones.

  • Apagar los móviles y todos aquellos aparatos electrónicos que, como sabemos, absorben nuestra atención.

  • De vez en cuando podemos tirarnos en cualquier lugar de la casa y no hacer absolutamente nada.

  • Buscar juegos que potencien su creatividad, sus inteligencias y su capacidad de sentir.

No dejemos que la crianza de nuestros niños la marquen las prisas o las malas costumbres que existen en la actualidad. El mejor regalo no es el centro de mando de los dibujos animados de moda o los últimos muñecos de Disney. El mejor regalo es compartir con ellos el bien más preciado que existe en la vida y que nunca vuelve: EL TIEMPO.

 

Trata a tus hijos con cuidado: están hechos de sueños

La infancia tiene su propio ritmo, su propia manera de sentir, de ver y de pensar. Pocas pretensiones pueden ser tan erróneas como intentar sustituirlas por nuestra forma de sentir, ver o pensar, porque los hijos, jamás serán copias de sus padres. Los niños son hijos del mundo y están hechos de sueños, de esperanzas y de ilusiones que construir en sus mentes libres y privilegiadas.

Los niños están hechos de sueños y hay que tratarlos con cuidado. Si nos empeñamos en llenar su tiempo de objetivos que cumplir y competencias que asumir, cada día estaremos rompiendo un pedacito de sus alas. Esas con las que tal vez, alcanzaría el día de mañana sus propios sueños. Si les damos obligaciones de adulto cuando aún son solo niños, arrancaremos también las alas de sus cometas, para aferrarlos al suelo, haciéndoles perder su infancia. (continuar leyendo…)

¿De qué nos sirve un niño que sabe decirnos cómo se llaman las lunas de Saturno si no sabe cómo manejar su tristeza o su rabia? Eduquemos niños sabios en emociones, niños llenos de sueños y no de miedos.

Un Angel llamado Mamá

     Cuenta la leyenda que un angelito estaba en el cielo, cuando Dios, lo llamó y le encomendó una misión, con dulce voz le dijo, tendrás que ir a la tierra y nacer como los humanos, serás un pequeño niño y crecerás hasta llegar a ser un hombre.

     Espantado el angelito, preguntó, pero Señor, ¿cómo haré para vivir tan pequeño e indefenso, quien me cuidará?

– Entre muchos ángeles escogí uno para ti que te está esperando y te cuidará.
– Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír, eso me basta para ser feliz…
– No te preocupes, tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.
– ¿Cómo entenderé lo que la gente habla si no conozco el idioma de los hombres?
– Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y con cariño te enseñará a hablar.
– ¿Y qué haré cuando quiera hablar contigo?
– Tu ángel juntará tus manitas y te enseñará a orar y podrás hablarme…
– He oído que en la tierra hay hombres malos, ¿quien me defenderá?
– Tu ángel te defenderá a costa de su propia vida.
– Pero estaré triste ya que no te veré más.
– Tu ángel te hablará siempre de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado durante todo el tiempo que estés entre los hombres.

     El angelito ya empieza a escuchar las voces que venían de la Tierra y atemorizado y con lágrimas en los ojos, dijo…

     Dios mío, dime por lo menos el nombre de ese ángel que me cuidará,…

             “Su nombre no importa tú, le llamarás MAMÁ”

10 Claves para nutrir tu Autoestima y Felicidad.

1.Ten la intención de conocerte, amarte y aceptarte a ti mism@, tu personalidad – ¡no importa los errores cometidos! – y tu Esencia. No necesitas perder peso, tener una relación o cualquier otra cosa, el poder está en el momento presente, comienza ahora.

2. Presta atención a tus pensamientos. Sabemos que los pensamientos crean nuestra realidad, ¿Cómo son tus pensamientos a lo largo del día? ¿Son pensamientos que te apoyan, te dan energía, te abren a nuevas oportunidades? Solo tú eres el que piensas en tu mente.

3. Descubre cómo crear y usar afirmaciones positivas. Tienes el poder para crear nuevos pensamientos y creencias posibilitadoras que te ayuden a enfocarte en lo que quieres ser, hacer, tener y vivir.

4. Dialoga a menudo con tu niñ@ interior. Sé amable con él/ella.
Escúchale. Háblale con palabras de aliento y mensajes positivos.

5. Crecer significa cambiar aquello que no es útil. Nuestro ego (yo falso), construido desde el miedo, tiende a aferrarse a lo conocido, a “las cosas como son”. Confía en ti mism@ y en la sabiduría interior que te guía en todo momento.

6. Medita o conecta con regularidad con tu niñ@ interior y tu Guía Interno. Unos minutos de conexión diaria te ayudaran a estar en tu centro y a escuchar tu voz interior.

7. Escucha los mensajes de tu cuerpo. Te dan información vital sobre ti mismo, sobre la forma en que tus creencias, pensamientos, sentimientos y comportamientos afectan tu salud y energía física.

8. Suelta el pasado. El poder está en el presente. Ahora puedes dejarlo atrás, liberarte y sentir paz. Perdonar es ganar.

9. Deja de juzgarte y criticarte, trátate con amabilidad. Haces lo mejor que puedes en cada momento, con la consciencia y la capacidad que tienes en cada momento.

10. Reconoce y acepta tus emociones, sentimientos y necesidades. Aprende a expresar y liberar tu miedo, enfado, tristeza, dolor… Puedes aprender a hacerlo de una forma saludable. No te atasques en ellos. Puedes tratarte con amor en cualquier situación de la vida, y salir fortalecido.

Trátate con amabilidad y valoración ¡eres una expresión perfecta de la Vida!!

~Louise Hay

Kintsugi: El Arte de la Restauración del corazón•

Cuando los antiguos maestros del milenario Japón restauran una pieza que se ha roto, agrandan la fractura con oro, ellos tienen la filosofía que cuando algo ha sufrido algún daño tiene una historia, y esto lo hace más fuerte y más hermoso por que se convierte en un guerrero del camino.

No es suficiente reconocer las incongruencias, es necesario aprender a sanar esas heridas con amor, hay que hacer un trabajo interior que nos permita celebrarlas y/o olvidarlas.

Es necesario tener mirada de artista para que todo aquello que en nosotros está roto, quebrado o defectuoso, nos invite a encontrar belleza en los lugares más insospechados y nos lleve a convertirnos en auténticos arquitectos de nuestro propio destino.

Kintsugi es el arte tradicional japonés de la restauración, especialmente de piezas rotas de cerámica, en lugar de ocultar los daños, se les da una nueva apariencia y se ofrece una nueva vida a los vasos rotos o piezas de cerámica o porcelana.
Este arte no trata de “arreglar” los defectos, no intenta perfeccionarlos, simplemente vuelve a convertir la pieza rota en algo completo.

Celebra la dialéctica de la totalidad y la fragmentación, la idea de que la auténtica belleza está compuesta por ambas, es decir “aquello que se ha roto siempre puede ser más fuerte”

Según la moderna filosofía occidental nos dice de manera muy sutil y práctica, que cuando algo se ha roto o quebrado, aunque este se pegue jamás volverá a ser igual, ese es el punto de vista de la filosofía occidental, la cual es derrotista y carente de sabiduría interna y sólo se apega a la practicidad del vacío.

La milenaria filosofía de Oriente tiene otra apreciación al respecto, y se enfoca en restaurar no sólo piezas de cerámica o jarrones a través de la milenaria tradición del Kintsugi la cual restauraba las bellas piezas de cerámica colocando Oro puro en las grietas, las cuales no sólo las hacia más visibles, si no que al terminar el proceso eran mucho mas fuertes, lo mismo pasa con el ser humano, cuando algo se quiebra en tu vida es necesario tener la paciencia y dedicación de un restaurador, así como la determinación de sanar la herida a través de la sinceridad y el perdón para así crear un sentimiento puro de amor en acción.

Cuando alguien comete un error y causa un dolor ya sea de manera conciente o inconsciente, el primer paso es admitirlo y pedir una disculpa desde lo mas profundo y hondo del alma y el corazón.

El segundo paso es darse a la tarea de restaurar esa pieza quebrada “el corazón de la persona herida” y restaurar la grieta con sinceridad, dedicación y amor, para que esta no sólo sea más fuerte, si no a la vez indestructible por que ha sido unida con el oro alquímico del fuego del corazón y el perdón.

El tercer paso una vez que la pieza se encuentre lista de acuerdo al antiguo y místico arte del Kintsugi, es colocarla en el lugar que corresponde para que muestre sus grietas sanadas con polvo de oro “oro alquimico” y pueda seguir deslumbrando con su esplendor, a ese eterno espectador de su bella creación de renovación.

Si has hecho algo indebido en tu sendero, y has procedido con la antigua sabiduría oriental del “Kintsugi” pidiendo perdón, uniendo la herida con amor y dedicación para que el jarrón sea aún más sólido y más bello “persona ofendida” y ese jarrón ya no desea seguir en el estante de tu camino, no te preocupes recuerda que te has convertido en un maestro de la restauración “Kintsugi” y tu misión era unir el jarrón para que mostrara su fuerza y esplendor.

El verdadero peregrino viaja ligero, su hogar es el cosmos, la hermandad es su ropaje y el amor es la esencia que emana desde lo mas profundo y hondo del corazón.

Gerard Lambert Elenes

La cama de los padres tiene un imán…

La cama de los padres tiene un imán y acá para mí (nadie me convence de lo contrario) tiene una magia, somnífero, un polvo misterioso de amor impregnado en las almohadas, que hace que los niños se duerman inmediatamente y que la peor de las pesadillas, el más tembloroso Terror Nocturno, huya a siete pies.
En la cama de los padres, el último refugio de los miedos, la paz es absoluta y total.
Ahí llegan, llevados por padres agotados y perdedores, o por su propio pie, todos sudados y asustados, pajaritos a volar de noche a caminar por los pasillos de la casa, hasta que lleguen al lugar de los lugares. Dos colos con sábanas suaves y el olor de los progenitores. Caen como moscas a dormir tranquilos.
Los padres fingen que les importa, a la mañana siguiente: ” fuiste para nuestra cama otra vez! Cuando es que aprenderás a superar los miedos y a dormir solo? Tienes que crecer!”, Pero ni miran a los ojos de los hijos cuando dicen estas cosas, con miedo de que descubran que en ese breve regreso al nido, a la cuna inicial, los padres se llenan de amor y ternura y también ellos se escudan en sus inquietudes.
Un cuello caliente. Una manita gordita en nuestro pelo. Un pie de regreso a la costilla de la madre. La respiración tranquila en la funda compartida.
El deseo secreto de que el nido quede así para siempre y que la mañana tarde mucho en llegar.
Que el polvo misterioso de amor de las almohadas preserva para siempre estas excursiones nocturnas de mimo que no son más que un inteligente presagio, de una nostalgia inmensa, de los mejores días de esta vida!
Rita Hierro Rodríguez

El Amor de mi vida soy YO…

Me amo cuando me permito sentir mi cuerpo
Me amo cuando libero mis miedos
Me amo cuando vivo mis emociones sin juzgarlas
Me amo cuando soy una prioridad en mi vida.
Me amo cuando doy un Si y un No con certeza
Me amo cuando cumplo con mis propósitos a pesar de las circunstancias.
Me amo cuando delimito una situación que me causa dolor
Me amo cuando suelto lo que ya no es útil para mi
Me amo cuando me respeto y respeto a los demás.
Me amo cuando acepto mi cuerpo tal como es
Me amo cuando cultivo lo que es beneficioso para mi
Me amo cuando sonrió por un nuevo día
Me amo cuando mis creencias limitantes cada día son menos
Me amo cuando danzo y abrazo la vida
Me amo cuando soy lo que soy…